Últimamente estoy estudiando mucho, demasiado diría yo; y mira que soy de las que piensan que nunca nada se hace demasiado, pero hubo algo que me alarmó.
Leí un titular que decía lo siguiente:
<< El 95% de los emprendedores no tienen la mentalidad adecuada para tener éxito>>
Podría entrar en las mil razones de por qué no tenemos esta mentalidad de emprendimiento como en otras civilizaciones, pero hablemos claro, emprender se aprende emprendiendo. Y para hablar de aprender hemos de hablar de luces y sombras, de errores, cagadas y sobre todo de caminar. Así que vamos a hablar de equivocarse.
MI MAYOR CAGADA, fue la de tener miedo por ABSOLUTAMENTE TODO, hay quien habla de síndromes, pero el miedo my friends, el miedo es el miedo.
Miedo al cambio: Salir de mi estado de confort no es algo que me haga sentir cómoda, ¿qué queréis? Soy virgo! Siempre pensaba que si mi equilibrio se veía amenazado, toda mi infraestructura caería con él, la realidad es que esos CAMBIOS, me han llevado a grandes revoluciones y que me han entregado los mayores éxitos de mi carrera como emprendedora.
Miedo al fracaso: ¿Y si no soy suficiente? ¿Y si decepciono a mi familia y lo pierdo todo? Todos esos regalos verbales me comían y mucho, pero 5 años después y con alguna cicatriz que otra en el camino, solo me han enseñado que: no hay fracaso sin lección, ni rico sin fracaso.
Miedo de no saber lo suficiente: Este es el que prima por antonomasia en estos lares, vamos a ver… que levante la mano quien no haya ido a una formación y haya dicho, por el amor de Dior, “yo lo habría hecho mejor” y te enfadas contigo mism@ o estás preparando un curso, un servicio, un dossier, o cualquier cosa y piensas: “no es suficiente” y te pones a comprar cursos relacionados, cuando tu proceso es increible. Bendita titulitis!!! Esa que nos come y nos dice que; si no tenemos el título de… no somos capaces de… No nos vamos a engañar, hay gente que no lo es, porque tiene las habilidades de interiorizar y ejecutarlo pero no de contarlo. Y aunque soy muy fan del dicho: zapatero a tus zapatos, creo firmemente que para ejercer hay que formarse, mucho y sobre todo especializarse, pero una cosa es especializarse y otra forrar las paredes de un despacho con formaciones banales que no te llevan a ninguna parte.
Miedo a lo desconocido: El no tener la capacidad de controlar algo es algo que a todo el mundo le incomoda. Os podría dar una apología del aprende a surfear, no seas monje, adaptarse o morir… Pero la realidad my darling, es que en esto de emprender y gestionar negocios ni tu tienes una bola de cristal, ni puedes hacer que las cosas dejen de pasar para bien o para mal. Pasan y punto, lo que cambia, la manera en la que enfocas las cosas, la forma en cómo las asimilas y sobre todo, de cómo te enfrentas a ellas y para mi y la más importante: en cómo te las cuentas, como te hablas y cómo te cuidas verbalmente. Si algo he aprendido en este tiempo es que el miedo es como un gremlin que te paraliza en un momento dado y cuanto más lo alimentas, más grande se hace.
Deja de hacerlo inmenso y RECUERDA;
A PROBLEMAS SOLUCIONES.


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